Trabajar en la playa
Pasarse todo el verano en la playa no es sinónimo de vacaciones. De hecho, muchas personas aprovechan esta época para trabajar, sobre todo jóvenes que buscan ganar unos euros extras con un empleo temporal. Uno de los puestos más demandados es el de socorrista, imprescindible en playas y piscinas.
El verano comporta siempre un aumento de la demanda laboral, sobre todo en la costa. Más allá de cocineros, camareros, recepcionistas de hotel y guías turísticos, uno de los puestos de trabajo más demandado en verano es el de socorrista, una figura imprescindible entre ese mar de toallas y sombrillas propio del verano.
“En verano siempre nos falta personal” señala Luis Sancho, responsable del servicio de socorrismo y salvamento en playas de Barcelona. Y es que la demanda es enorme porque la ley obliga a que toda superficie acuática de más de 200 metros cuadrados (lo que incluye, obviamente, el mar) cuente con un servicio de socorrismo.
Para acceder a estos empleos, los aspirantes deben primero reunir una serie de condiciones, empezando por una buena forma física, muchos reflejos y la capacidad de controlar las situaciones de emergencia. Pero aunque indispensables, estas condiciones no son suficientes. La responsabilidad que conlleva este tipo de trabajo hace necesario poder certificar mediante un título que se poseen los conocimientos y las capacidades requeridas. Dos clases de títulos permiten llevar a cabo las tareas de vigilancia y salvamento en playas y piscinas. El primero es el llamado de “socorrismo básico” y el segundo, para el cual es necesaria la posesión del primero, es el de “socorrismo acuático”. La forma más habitual de conseguir estos títulos es a través de la Cruz Roja, que regularmente organiza cursos para adquirirlos. También es posible hacerlo a través de la Federación Española de Salvamento y Socorrismo, así como a través de algunas escuelas homologadas.
Una vez conseguido el título, es fácil encontrar un trabajo de verano: las opciones son amplias, puesto que deben cubrirse playas, piscinas públicas y un sinfín de piscinas de hoteles, campings, gimnasios y centros de talasoterapia, entre otros. En las playas de Barcelona el empleador es la Cruz Roja, el actual adjudicatario del concurso público que el Ayuntamiento convoca cada dos años para cubrir estas necesidades. La Cruz Roja gestiona por completo el servicio, lo que incluye la selección del personal, que realiza mediante unas pruebas de libre acceso y gratuitas. Si obtiene el empleo, un socorrista acuático puede obtener un sueldo de unos 1.150 ó 1.200 euros mensuales.
En las piscinas, sean municipales o privadas, son los gestores quienes se encargan de contratar el personal, a menudo a través de su red de amigos y conocidos y otras veces a través de empresas de trabajo temporal. Los contratos acostumbran a ser de obra y servicio, y los sueldos dependen del grado de responsabilidad y las horas trabajadas, si bien las jornadas acostumbran a ser completas, de lunes a domingo. “Comprobamos las capacidades de todos los candidatos -explica Raquel Becerra, consultora de Randstad. Además, les damos una formación previa, muy focalizada en la prevención y en el propio puesto de trabajo”. Uno de los elementos que más se valoran es la experiencia, una cualidad que se puede conseguir con los voluntariados de la Cruz Roja.
El gran escaparate del verano
Empresas de todo tipo buscan hacer también su “agosto” y no pierden la oportunidad de acercarse a las playas, abarrotadas en verano, para presentar nuevos productos y captar nuevos clientes mediante campañas de promoción que requieren a miles de comerciales dispuestos a ocupar los puntos más “calientes” de la costa. Animadores, promotores, azafatas y vendedores encuentran así oportunidades. El perfil de los trabajadores de las llamadas “acciones en la costa” está formado por jóvenes de entre 22 y 31 años, estudiantes de grados medios o superiores, con buena presencia, responsables y con grandes cualidades comunicativas. “Cada verano movilizamos entre 600 y 700 personas en las distintas campañas que organizamos y gestionamos”, explica Fernando Asensio, director de fuerza de ventas de Manpower Business Solutions, empresa especializada en externalización de servicios. “Las empresas que piden nuestros servicios son de todo tipo, desde compañías de telecomunicaciones hasta bancos, pasando por la alimentación, el ocio y las inmobiliarias. También, aunque en menor medida, administraciones públicas que buscan promocionar determinados eventos y acercarse al gran público”. Las “acciones” incluyen todo tipo de estrategias, desde el uso de autobuses, furgonetas y coches con publicidad, el montaje de stands informativos (que a menudo incluyen la toma de datos y hasta la firma de contratos) y la entrega de invitaciones y obsequios. Otra acción comercial de gran impacto es la de las clásicas avionetas que sobrevuelan las playas atrayendo las miradas de millares de bañistas. Los contratos que ofrecen a sus trabajadores empresas como Manpower Business Solutions son siempre de obra y servicio, y sus sueldos muy variables en función de cada puesto.
Fuente: La Vanguardia
1 comentario a “Trabajar en la playa”
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23-04-10 a 3:35 pm
El trabajo de socorrista o “salvavidas” requiere: vocación de servicio, conocimientos avanzados de primeros auxilios y dominio de la natación al 100% (ser literalmente un “campeón de natación”).
Además, las personas que trabajan en la playa deben tener muchísima resistencia física, pues el calor es sofocante.