Quién es Joan Elías? descúbrelo en su blog

Tiempos de conversación

Me temo que la crisis actual tiene que ver con la Conversación; en mayúsculas. El diccionario apunta que, del latin convertatio se puede definir como, “la acción y el efecto de reunirse a dar vueltas”.

Dándole vueltas es posible que haya tres ámbitos de conversación: la que uno tiene con uno mismo; la que efectúa con los demás y la que establecemos con lo demás. En la medida que para tener una conversación es necesario partir de un discurso, podemos decir que la crisis de nuestros días tiene sus raíces en las disertaciones fallidas y poco creíbles de algunas instituciones, no pocos políticos, numerosos intelectuales, buena parte de las empresas y humanos en general.

Es tiempo de restaurar las conversaciones cambiando radicalmente los discursos. Para solucionar una crisis se necesitan ideas en lugar de ideales y acciones en lugar de promesas. Los humanos de a pie que buscamos trabajo porque la empresa ha cerrado, o los autónomos que no tienen más remedio que hacer un ERE para despedirse a si mismos, necesitamos redefinir nuestra conversación con el entorno, con los demás y en especial con nosotros mismos.

No podemos hacer nada (más allá de juzgarlos) con los discursos con los demás, y no alcanzamos hacer más que disfrutar, respetar y protegernos de la naturaleza como manifestación de lo más significativo de lo demás. Pero si podemos cambiar las conversaciones con nosotros mismos.

Aquí empieza la felicidad en circunstancias difíciles: con el control de las pláticas propias. Por eso, a pesar de la ardua búsqueda de trabajo y de la falta de confianza y credibilidad en lo que nos rodea, empecemos por hablar bien con nosotros mismos. Reforcemos nuestra confianza con discursos positivos y buen humor. No nos comamos el coco, porque (ya saben) la persona que se como el coco, cada dia tiene menos coco para comerse. Demos vueltas, pero no sobre las brasas de la desidia y la rabia contenida. Hay que insistir y persistir con una actitud auténtica.

Si sabemos hablarnos con cariño frente al espejo; si intentamos disfrutar con respeto de lo que la naturaleza nos ofrece y también abrimos conversaciones con los demás con un discurso verdadero, daremos la vuelta a esta situación.

Será mejor practicarlo cada día antes que la situación nos de la vuelta a todos.

Joan Elías
14 de octubre de 2009

Ver ofertas de empleo

3 comentarios a “Tiempos de conversación”

  1. olga dice:

    Me parece un buen consejo en estos tiempos difíciles. Sé muy bien lo que es caer en la tentación de culparse a uno mismo por no encontrar trabajo, levantarse por la mañana y pensar que es inútil enviar mails y correos porque no te van a contestar, pero seguir haciéndolo…Ya está bien de lamentaciones, hay que aprovechar estos momentos para parar y pensar en las cualidades de cada uno, y creer que estás preparado para salir a fuera y enfrentarte a los obstáculos que se te presenten para llegar a un fin … encontrar trabajo. En mi situación actual,(los dos en paro y con un niño de 2 años), aprovechamos para disfrutar de nuestro hijo al máximo. Quién sabe cuando encontremos trabajo si tendremos tiempo para él…así que a todo hay que sacarle el lado positivo.

    Olga Tobed

  2. NBL dice:

    Hola, primero que nada me ha encantado leer esta propuesta para “Amar el Trabajo”; se refleja la necesidad de hacer uso de un lenguaje en un tono acertivo y optimista; sin embargo, creo que la raíz de nuestras limitaciones en el mejor uso del lenguaje parten de una pobre inteligencia emocional dosificada y adiestrada por el entorno, para el facilismo, la conformidad y hasta la violencia y rabia.

    Siempre se ha dicho que las crisis son oportunidades también, y en mi opinión, nos dan el tiempo para pensar y revisar una y otra vez en qué nos equivocamos y el por qué no atinamos en la actualidad a emplearnos (como un problema al parecer contemporáneo). Reflexionamos y con dosis de realismo entendemos el porque llegamos a esta situación, y tal vez por ello evolucionamos para identificar discursos y propuestas auténticas y aquellas huecas. Yo lo simplificaría aún mas, vemos señas en la comunicación de las ideas que las muestran falsas y no creíbles.

    He disfrutado de la exposición de sus ideas por la sencillez y profundidad que hay en las mismas y ha despertado mi curiosidad por leer mas de su propuesta, amén de curar mis heridas.

    Saludos,
    NB

  3. JuanMa dice:

    Pero, si no debemos comernos el coco, ¿cómo diablos vamos a realizar un análisis introspectivo riguroso que nos brinde auténticas posibilidades de mejorar?

    Yo creía que para mejorar algo primero había que conocerlo bien, algo difícil sin comerse el coco al menos un poco.

Añadir un comentario