Semilla turística en crecimiento
La escuela de Turismo de Girona se enfrenta a un gran futuro a sus 20 años
En 1989 Gerona se convertía en la segunda ciudad del estado español, después de Madrid, al disponer de una escuela oficial de turismo. La elección de la ciudad gerundense para implantar estos estudios, que dependían de la Generalitat, no fue casual. La proximidad con la Costa Brava, uno de los principales polos de atracción turística, sobre todo a partir de la década de los sesenta, seguramente contribuyó de alguna manera.
El edificio Pericot, ubicado en el barrio de Montilivi, se convirtió en el embrión de la primera promoción de alumnos, formada por unos sesenta estudiantes procedentes mayoritariamente de Girona y Barcelona y un número de profesores que se podía contar con los dedos de una mano. Una de las primeras profesionales que vivió los inicios de la escuela fue la Dolors Vidal, que aún ahora imparte clases en la facultad de Turismo. “El centro de Girona se convirtió en la escuela de turismo de Cataluña, ya que allí se iban a examinar los alumnos de las muchas escuelas privadas que había diseminadas por territorio catalán”, explica Vidal, quien ejerciendo como profesora de patrimonio cultural ha podido poner en práctica dos de sus grandes pasiones: la historia del arte y viajar. Vidal ha vivido los cambios de escenario del centro en estos veinte años, pero también los experimentados por el alumnado.
Repensando el turismo
“Antes el alumno que se decanta por los estudios de turismo tenía un perfil muy similar. Ahora en cambio, podemos encontrarnos con el alumno con vocación internacional y aquel que concibe el turismo como un hecho local”, comenta la profesora Dolors Vidal.
Durante estas dos últimas decadas el turismo ha cambiado notablemente. La pérdida de peso de las agencias en beneficio de los viajes programados a través de internet, el cambio en el perfil de la persona que viaja - más culta, con idiomas- o la irrupción de los vuelos de bajo coste y de los nuevos canales de comercialización han girado un sector que ha tenido que adaptarse.
“Hemos pasado de una actividad por aficionados a una actividad para profesionales, donde el mercado ya no se mueve por la demanda sino por la oferta”, explica el gerente del Grup Costa Brava Centre Hotels, Martí Sabrià. En este sentido, según Sabrià, una de las grandes aportaciones de las escuelas de turismo ha sido “saber preparar los profesionales para un mercado mucho más duro que no era hace veinte años”. No son estos los únicos cambios que ha vivido el sector en este período. La connotación social de la palabra turismo también ha cambiado. “Turismo era la típica carrera que estudiaban las chicas o los chicos que no servían para hacer otras cosas”, explica Juan Moreno, uno de los alumnos de la primera promoción. Una situación, que según Moreno - que ha ejercido durante muchos años como guía turístico-afortunadamente ha cambiado. Aún así, la presencia de chicas en las aulas sigue siendo mayoritaria. De los 472 estudiantes matriculados este curso en turismo, un 77% son chicas.
Unos estudios con una alta inserción laboral
Los estudiantes de turismo de la Universidad de Girona tienen una alta inserción laboral, y la mayoría obtienen su primer empleo antes de terminar sus estudios. Según se desprende de una encuesta encargada por la universidad el año 2006, un 64% de los diplomados que trabajaban en aquellos momentos, consiguieron su primer contrato laboral antes de finalizar sus estudios y un 14% encontró su primer empleo en menos de un mes. El 12% tardó entre uno y tres meses a colocarse, mientras que el 10% necesitó más de tres meses. El estudio, donde participaron 174 alumnos - 31 chicos y 143 chicas-que cursaron la carrera entre los años 2001 y 2005, también constata que el sector que concentra más diplomados son las empresas de alojamiento. Un 27% de los estudiantes encuestados trabaja en esta área, el 22% desarrolla su actividad profesional en empresas que no pertenecen al sector, como cajas de ahorro, entidades bancarias o agencias inmobiliarias; el 14% en agencias de viaje y el 12% en las administraciones públicas. La encuesta también pone de relieve que el 59% de los estudiantes tiene contrato indefinido y que tres cuartas partes están satisfechos con su puesto de trabajo y, por tanto, no se plantean cambiar de trabajo.
Fuente: La Vanguardia
Añadir un comentario
El sector industrial: trabajando por mejorar las ventas y la productividad
Sector farmacéutico, cambio de rumbo
Mercado laboral en TI, reactivación a paso lento
Middle East, una oportunidad laboral
Todos a por un trabajo de verano
Semilla turística en crecimiento
Nuevas fórmulas para motivar a los empleados
La importancia de la adaptación al cambio en el mercado laboral
Se necesitan médicos, especialmente de familia
Talento bancario, principal demanda en momentos de incertidumbre
El sector industrial busca profesionales con experiencia
Empresas que cuidan el bienestar de la plantilla
Faltan guarderías: el gusto por los niños pesa más que el sueldo
Los arquitectos, una profesión en reconversión
Más contenidos de Empleo Magazine
Publicidad



