
ERE que ERE
La palabra ERE (Expediente de Regulación de Empleo) es la que sigue a la de crisis. Los últimos datos sobre el paro (más de 3 millones en España) son la consecuencia de una metamorfosis que el universo económico y social está sufriendo.
Todo el mundo sabe que en una mutación se pierden plumas. Los animales están al corriente que se han de volver más complejos cuando el entorno les exige un cambio radical del tipo que nosotros (los humanos) estamos sufriendo.
Pero los humanos nos hacemos preguntas que los animales no se hacen. Tenemos perjuicios y estereotipos que nos impiden variar con rapidez y quedarnos parados laboralmente nos afecta mentalmente.
El problema está en que humanos hay en todos los sitios. Los hay fuera de las empresas esperando poder entrar y también los hay dentro a la expectativa de no salir. Esta regulación de actividad también se da en el grupo de humanos que tienen que adquirir nuevos empleados. Es una inactividad lógica cuando se desconoce el alcance de la mutación. Es la consecuencia inevitable cuando nadie (ni los de dentro, ni los de fuera) conoce ni el principio (por mucho ninja suelto que haya) ni (ante todo) el final de esta crisis. En otras palabras, uno sabe muy bien qué le espera cuando cambia a su pareja por otra; pero nadie sabe qué hacer cuando al que han dejado es a uno. En estas situaciones, no hay consejos que valgan.
Así, esta vez no vamos a dar recomendaciones a los que paran forzosamente, sino a las empresas que pueden (y deben) reactivar el mercado laboral.
Edad, no gracias.
Los parados a partir de 40 años presienten que muchas veces no son, ni tan solo, entrevistados por las empresas. La edad es una mala pasada del destino: se nace y empieza a contar. Las empresas han de fichar personas y no años. ¿Qué es la edad? La edad es un estereotipo que preenjuicia al prójimo. Lo valora o desvalora por encima o por debajo de su experiencia real que nada tiene que ver con el tiempo que ha pasado viviéndola. Es cierto que muchas veces es un freno que sirve para auto protegerse de los cambios, pero los empleadores han de dar oportunidades a la persona y no a su carné de identidad.
Un puesto de trabajo, varias personas.
En tiempos de crisis las empresas necesitan dar un servicio excelente. Esta premisa pasa muchas veces por el valor del tiempo en el que se ejecuta. Es decir, los clientes necesitan los servicios 24 horas al día y las empresas tienen que organizarse para ofrecerlo. Por ello, al pensar en un puesto de trabajo, no se puede visualizar un solo empleado. Es decir, podemos recurrir a fortalecer nuestro servicio con los clientes incorporando varias personas con horarios planificados para que pueda hacerse realidad dos cosas: los clientes tienen lo que quieren y empleamos a más de una persona. ¿Complicado? ¿Quién ha dicho que salir de la crisis será fácil?
Virtudes más que habilidades
Examinar un currículo es como leer una alineación de un equipo de fútbol: buenos jugadores no garantizan un buen partido, ni tan solo un buen resultado. Es indudable la fuerza de la habilidad, pero sin esfuerzo y compromiso no hay resultado sostenidos ni buen ambiente laboral. En otras palabras, las empresas no pueden dejar en la cubeta de rechazados a candidatos sin conocer sus virtudes aunque esto suponga una larga y costosa selección ¿Quién ha dicho que salir de la crisis será barato?
En esta sección siempre queremos mirar la realidad con ojos de esperanza. Por eso, sea cual sea su situación no desfallezca. A un ERE (Expediente de Regulación Temporal) hay que luchar con otro ERE (Especial Resistencia Emocional) y si, finalmente, tiene que buscar empleo puede enviar estos consejos junto a su currículo. No le garantiza nada, pero por intentarlo erre que erre que no quede.
Fuente: Joan Elías
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