Quién es Joan Elías? descúbrelo en su blog

Equipo o grupito

Asumámoslo: el ser humano no está preparado para trabajar en equipo. No tenemos una historia genética que nos permita afirmar que somos una superestructura como las hormigas. En consecuencia, no funcionamos a favor del equipo si no sacamos alguna tajada individual. Ahí están miles de cursos sobre “Trabajar en equipo” como testimonio de nuestra ignorancia. Desde esta premisa, tres consejos para el candidato a trabajar en equipo.

1- Ser siempre candidato.
La etimología de esta palabra proviene de la voz del latín cadidatus (el que viste de blanco), derivado del verbo candere (ser blanco, brillar intensamente), voz con la que se designaba en Roma a quienes se presentaban como aspirantes a cargos públicos, En el ritual romano, los candidatos debían cambiar una toga por una túnica blanca (candida) con la que exhibían públicamente para manifestar la pureza y honradez que cabe esperar de los hombre públicos. En la actualidad nadie quiere ser cándido porque se le asocia a tonto y a memo. Pero el verdadero significado está ligado a la sinceridad y a la sencillez. Quizás sea una buena medida mantenerse fiel a esta acepción. De entrada, para trabajar en equipo es necesario mantenerse fiel a la integridad de nuestras ideas desde la humildad y el respeto.

2- Olvidarse de trabajar.
La palabra “trabajo” tiene su significado ligado al latín tripalium: tres palos que formaban un instrumento para atar a los reos. La evolución actual ha quedado anclada en una idea más general de sufrimiento. Hoy, trabajar en equipo significa ayudar a pensar juntos para encontrar una solución al reto planteado al grupo. Es decir, hay que sustituir el concepto de trabajar individualmente por el de pensar en equipo. Sólo así fluye un resultado interesante para el grupo y uno mismo.

3- Alejarse de los grupitos.
El ser humano no va a favor de nada; siempre va en contra de algo. Esta hipoteca emocional favorece la manía de dividir el mundo en dos: los que están conmigo o los que están contra mí. Desde esta premisa, el cosmos es un equilibrio de gente que se adhiere y se abraza a unas ideas o se enfrenta y se aleja de las mismas. Así se forman los grupitos. Personas que dejan de matizar (un indicio que nos asegura pensar de verdad) para observar tan solo a los que están en contra suya. Ya no les preocupa la solución sino quien está en el otro lado. El desempate es evidente: cuando el candidato se encuentre con un grupito, aléjese argumentando que su aportación no está en contra de nadie sino tan sólo a favor del cliente al cual repercute el problema planteado. En el equipo se encuentra una combinación de respeto, exigencia y generosidad mientras que en grupito no hay nada más mezquindad.

Corolario: siempre es mejor pertenecer a un equipo de cándidos que a un grupito de mediocres sin horario.

Joan Elías

Añadir un comentario